Metrosexual o macho español, tú eliges

Hace una década, empezó a surgir la moda entre los hombres de quitarse el vello. Y con él, los estereotipos. Empezamos a conocer la palabra metrosexual y la moda pasaba a ser no llevar pelo en ninguna parte del cuerpo. Es decir, Alfredo Landa y el macho español con pelos pasaban a formar parte de la historia. Ahora los ejemplos eran otros como David Beckham.

depilación

Tan arraigada fue la moda que los centros de estética decidieron que su negocio empezaba a ser el negocio del siglo. Por ello se han ido sacando nuevos tratamientos y formas de depilación, todas a un precio elevado.

Y como ya se sabe, para presumir hay que sufrir. Por ello los expertos están sacando cada vez tratamientos menos dolorosos como es el caso de aquel realizado a base de azúcar y enzimas proteolíticas. Un tratamiento indoloro con el que se impide el crecimiento del vello. El pelo se debilita y crece más fino y lentamente, además de evitar la foliculitis, mejora la estructura y el aspecto de la piel.

En Madrid, se realiza este tratamiento en el Salon White Madrid y en Barcelona en La Philosphie, ambos utilizan la pasta Epiladerm.

La fotodepilación es otro tratamiento al que se recurre, consiste en la depilación mediante luz, ya sea luz pulsada o láser. La luz del láser se desplaza en línea recta y es absorbida con mayor precisión por un determinado color. Por su parte,  la luz pulsada intensa se desplaza en todas las direcciones, es menos precisa pero al mismo tiempo es muy versátil gracias a la cantidad de luz que podemos emplear.

La depilación con cera es uno de los métodos más antiguos que se conocen para eliminar el vello no deseado. Es un método de depilación que destaca por su eficacia, consiguiendo resultados duraderos y prolongando los períodos que se necesitan entre depilaciones. Hay tres tipos de cera: fría, tibia y caliente. Para los más inexpertos, os recomiendo las bandas depilatorias, muy sencillas de utilizar, o las ceras tibias en roll-on para calentar en el microondas. La cera caliente, es más eficaz pero más complicada de aplicar.

Pese a esto, los hay, cada vez más, que optan por conservar el vello. La moda cada vez está más pasada. Y ahora depilarse o no ya no es cuestión de moda, sino de gustos. Eso sí, siempre con personalidad y como te gustes a ti, no como gustes al resto.