Elegancia y ridículo en torno al oro

Llegó el 13 de enero de 2014, el día de los Oscars del fútbol, la gala del Balón de Oro. El premio lo da la revista France Football, pero desde la unión de este con el Fifa World Player y la aparición del duelo Messi – Cristiano, este título individual ha cogido una dimensión incalculable para el mundo del balompié.

Tras la decepción del año pasado, el portugués del Real Madrid llegaba este año como máximo favorito, más si cabe, tras los hechos acontecidos en los últimos meses. Pese a todo, el premio estaba disputadísimo. Messi es el eterno ganador, Ribery había ganado todo y Cristiano había sido el máximo goleador del año, algo que le valió al argentino para arrebatarle el título el año anterior.

Al final, los pronósticos se cumplieron y Cristiano resultó ganador del prestigioso trofeo. Sus lágrimas sinceras y compartir el momento con su hijo conmocionaron al mundo del fútbol que al fin se rindió a los pies del astro merengue.

ronaldo

Sin embargo, el jugador del Real Madrid solo fue el centro de atención en ese momento, anteriormente, los focos volvían a alumbrar a su rival, Messi. Bueno, digamos que fue el argentino quien deslumbró a los focos.

El jugador del Barcelona se presentaba a la gala junto con su bella mujer, Antonella, y con un traje totalmente rojo. Muchos aún recuerdan el traje con el que fue el año pasado, de lentejuelas, al estilo Doña Rogelia que provocó las risas de medio mundo. Pues bien, nada comparado a los de este año.

En las redes sociales veíamos comentarios de todo tipo. Uno de los primeros fue Marcus Slaughter, jugador del Real Madrid de baloncesto, que pedía a sus seguidores una explicación por el traje circense, como el mismo afirmaba, de Messi. Más tarde llegaron las fotografías con comparaciones con el Teletubbie rojo, otras en las que afirmaban que el año que viene iría vestido de sevillana para combinar su vestimenta de los dos últimos años y otros le vestían de repartidor del Telepizza. Tal fue el clamor, que desde la cuenta oficial de Telepizza aseguraban que no, que Messi no había sido contratado por la empresa de pizzas.

montaje

Fuente: Divinity

A su lado, el ganador del Balón de Oro, volvía a ir con una gran elegancia. Con traje negro y pajarita, podría pasar por cualquier modelo. La gala no solo le encumbró como mejor jugador del mundo, también volvió a poner de manifiesto la diferencia entre la elegancia y la ridiculez.

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